Cathie Wood, fundadora, CEO y directora de inversiones de ARK Invest, lleva más de una década apostando por la tecnología que, según su tesis, iban a redefinir la economía global, incluso cuando parecía "ciencia ficción". Hoy, con el impacto de la IA fuera de toda duda, esta gurú de la inversión defiende la revolución en la que estamos inmersos sin fisuras.
Wood expuso esta visión este martes en un encuentro privado en Madrid organizado por Capital Strategies con inversores profesionales. Su tesis central: lo que está ocurriendo no es un ciclo tecnológico más, sino una revolución sin precedentes desde la Revolución Industrial.
Lo primero que la experta puso sobre la mesa fue la pregunta que, según reconoció, recibe con más frecuencia: ¿no es todo esto un exceso especulativo? Y su respuesta no deja lugar a dudas: "Habiendo vivido la burbuja tecnológica y de las telecomunicaciones, esto es completamente diferente".
En 1999, según Wood, las tecnologías no estaban listas y los costes eran prohibitivos. Y, paradójicamente, nadie estaba preocupado: los analistas y gestores de carteras no veían la burbuja. Los únicos que la veían eran los inversores value, que "temían perder sus negocios" ante el auge de internet. El resultado, explicó, fue "demasiado capital persiguiendo demasiado pocas oportunidades demasiado pronto".
Hoy el diagnóstico es distinto. Si bien el gasto en capex del sector tecnológico puede rivalizar con los niveles del inicio de los años 2000 -y que ARK estima que va a seguir creciendo-, su visión es que las valoraciones cuentan una historia diferente. El PER de las grandes tecnológicas actuales ronda las 32 veces, muy lejos del más de 100 veces del boom puntocom. "Mucha gente está preocupada por las valoraciones, pero ahora tenemos crecimiento de ingresos y de beneficios", afirmó.
Además, los costes de inferencia -el precio de ejecutar modelos de IA- están cayendo entre un 95% y un 99% anual, según los cálculos de ARK Invest. Y "cuando bajas el coste de algo, obtienes mucho más de ello", resumió la CIO de la firma. Los tokens procesados a través de OpenRouter, una interfaz unificada para acceder a grandes modelos de lenguaje, se multiplicaron por 25 en un solo año.
Descartada la burbuja, Wood desplegó su tesis de fondo. Para ella, lo que está ocurriendo no es un ciclo alcista en tecnología: es una llamada al capital de escala histórica. "Esto es una revolución de la productividad", afirmó, para señalar que lo que esto implica es que el crecimiento real de la economía en todo el mundo se va a "acelerar".
De acuerdo con sus estimaciones, el crecimiento real del PIB mundial va a pasar "del 3% en el que hemos estado durante 125 años de media al rango del 7-8% en los próximos cinco años", pronosticó. Y, a medida que esto suceda, "el retorno sobre el capital invertido en estos proyectos debería verse recompensado".
El dato de referencia viene de Brett Winton, director de estrategia futura de ARK Invest: durante 400 años, el crecimiento global se mantuvo en torno al 0,6% de media. La Revolución Industrial lo llevó hasta el 3%, nivel en el que ha permanecido desde entonces. Así, lo que la firma proyecta ahora es un salto de escala similar, pero en un plazo mucho más corto.
La prueba de que esta aceleración ya está en marcha, según Wood, es la resiliencia reciente de la economía global. Aranceles, cierre parcial del Gobierno estadounidense, la guerra en Ucrania, el conflicto con Irán… La experta enumeró todos estos eventos recientes para añadir que el PIB ha absorbido todos esos shocks sin ceder. "El PIB ha aguantado todo eso principalmente gracias a la productividad. Pensamos que esto es solo el comienzo", planteó.
